EL REY DEL OESTE - JOHNNY ALLON

Un programa de televisión, una radio, dos guardaespaldas, dos más cuando visita alguno de sus tres boliches en San Justo. El mundo de Johnny Allon incluye su propio imperio del bailongo, un pasado de imitador de Elvis, el mote de “grasa” que, dice, le puso Jorge Guinzburg y el de “mufa”, regalo de Charly García. Elvis está vivo, es peronista de Perón, se hace llamar Johnny Allon y tiene un bailongo en la rotonda de San Justo, más conocido su boliche como Radio Planeta .

El pequeño Sánchez iba al comercial 12 de Lugano, era hijo de un peluquero de barrio, con local en Constitución: “Un barbero”, ajusta. El padre tenía que acompañarlo todas las noches y firmar una autorización para que el nene le subiera al escenario a gastar un poco de bebop a lula. Ahí arrancó.
Pero Antonio Juan Sánchez sintió, con toda lógica, que Antonio Juan Sánchez no era el nombre ideal para alguien que se cree Elvis y que trabaja de hacérselo creer a los demás. Y un día, Dios nos regaló a Johnny Allon.

Su banda siguiente, Los Tammys, es la constatación de que los Danger Four no inventaron nada. Haciendo covers de Los Beatles empezaron a girar, primero por el interior. Cuatro años le llevó a Johnny Allon que el interventor radical en canal 2 de La Plata le autorizara un espacio para la música que el tipo escuchaba en las discos del interior y que acá nadie pasaba. Cuando se lo dieron, llamó a un par de bailarinas, al Negro Brizuela Méndez y salió al aire con El
Súperbaile, en vivo desde La cueva del oso, una cantina de City Bell, por donde pasaban Los Wawancó.






















Después de los años solistas, Johnny Allon quería volver a sentirse vivo en serio y armó su proyecto de banda más ambicioso: era el frontman de Caballo a vapor. “Mucho fierro, mucho show.
Cuatro caños, guitarra, bajo, un Hammond, dos minas en los coros, cuatro bailarinas… Muy a lo grande, como me gusta a mí”, recuerda. Les fue bien, hasta que dejó de irles. En 1980
Johnny Allon disolvió la banda, colgó el micrófono y se fue a Bariloche para convertirse en la voz de Cerebro, una disco new new de los boliches yes!. Después vino la tele, la importación de la cumbia, los canales de cable, siempre acompañados por las paralelas de sus programas de radio, y sus boliches: Radio Planeta San Justo, Radio Planeta Tigre y el Cachaquísimo Paraguayo de la avenida Malvinas Argentina al 5000,
ruta 3, que dice que se llena. Su último zarpazo es un disco de boleros: Canciones al corazón, desde nos saluda diciendo: “Y que tengan mucho… amor”.

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