Un programa de televisión, una radio, dos
guardaespaldas, dos más cuando visita alguno de sus tres
boliches en San Justo. El mundo de Johnny Allon incluye
su propio imperio del bailongo, un pasado de imitador de
Elvis, el mote de “grasa” que, dice, le puso Jorge Guinzburg
y el de “mufa”, regalo de Charly García. Elvis está vivo, es peronista de Perón, se hace llamar Johnny Allon y tiene un bailongo en la rotonda de San Justo, más conocido su boliche como Radio Planeta . Su banda siguiente, Los Tammys, es la constatación de que los Danger Four no inventaron nada. Haciendo covers de Los Beatles empezaron a girar, primero por el interior. Cuatro años le llevó a Johnny Allon que el interventor radical en canal 2 de La Plata le autorizara un espacio para la música que el tipo escuchaba en las discos del interior y que acá nadie pasaba. Cuando se lo dieron, llamó a un par de bailarinas, al Negro Brizuela Méndez y salió al aire con El |
| Después de los años solistas, Johnny Allon quería volver a sentirse vivo en serio y armó su proyecto de banda más ambicioso: era el frontman de Caballo a vapor. “Mucho fierro, mucho show. Cuatro caños, guitarra, bajo, un Hammond, dos minas en los coros, cuatro bailarinas… Muy a lo grande, como me gusta a mí”, recuerda. Les fue bien, hasta que dejó de irles. En 1980 Johnny Allon disolvió la banda, colgó el micrófono y se fue a Bariloche para convertirse en la voz de Cerebro, una disco new new de los boliches yes!. Después vino la tele, la importación de la cumbia, los canales de cable, siempre acompañados por las paralelas de sus programas de radio, y sus boliches: Radio Planeta San Justo, Radio Planeta Tigre y el Cachaquísimo Paraguayo de la avenida Malvinas Argentina al 5000, ruta 3, que dice que se llena. Su último zarpazo es un disco de boleros: Canciones al corazón, desde nos saluda diciendo: “Y que tengan mucho… amor”. |